– Vivientes con características biológicas anómalas, los Monstruos son una de las mayores amenazas sobre la faz de Ykbehyg, fruto de las perturbaciones de la Naturaleza. El libro De Verum Natura agrupa los distintos Monstruos en doce Ramas; estas, son las siguientes:
Abadas

Uni-Cornio
– Monstruos de enorme tamaño reconocibles por desarrollar grandes cuernos y astas. Estos apéndices minerales, de dureza muy superior al hueso o asta animal, nunca dejan de crecer, alterando su composición según el tipo de minerales ingeridos por su portador. Esto convierte a las Abadas en una de las Ramas más mutables, siendo habitual el salto de Raza a sucesivas Sub-razas conforme avanza la vida del ejemplar. Su aparición está ligada a zonas en proceso de desertificación y, si su población aumenta demasiado, algunas manadas optarán por migrar a zonas colindantes, lo que provocará la extinción de recursos en la nueva zona y, como consecuencia, la extensión del área desertificada.
Autómatas

Bomb-A
– Monstruos de origen incierto, han dado lugar a todo tipo de teorías, desde que son de creaciones mecánicas fabricadas por manos desconocidas, hasta que se tratan de Factores artificiales diseñados por civilizaciones de los primeros tiempos a partir de los restos de un legendario Dragón, que han sobrevivido hasta nuestros días. Esta Rama es la que mayores diferencias presenta entre sus distintas Razas, pues su elevadísimo Índice de Mutabilidad les ha otorgado una capacidad de adaptación tan excepcional que cubre prácticamente cualquier ecosistema. Podemos encontrar desde Razas sedentarias que viven ancladas al suelo hasta otras que han desarrollado extremidades complejas que les permiten desplazarse a gran velocidad sobre tierra, o con alas y órganos con los que volar o impulsarse; incluso se han hallado Sub-razas adaptadas al medio subacuático. Casi todas presentan características comunes, a saber, cabezas reptiloides con cuello retráctil, cuerpos acorazados de gran tamaño en proporción a la cabeza o coloridas marcas características de cada Raza. Son Monstruos muy agresivos a los que es mejor evitar, pues cuentan con gran resistencia y un amplio arsenal ofensivo, como hálitos de todas las Afinidades e, incluso, la capacidad de inmolarse y explotar si presienten que su hora está cerca.
Babosas

Gel-Atina
– Rama cuyos miembros presentan cuerpos formados por mantos gelatinosos. Aparecen en ecosistemas contaminados por abundantes residuos en cualquier estado agregado que, al formar puntos de acumulación, dan lugar a su surgimiento. Aunque a priori su formación contribuye a reducir la concentración de dichos residuos en el lugar, el Monstruo resultante es igual de contaminante, por lo que su presencia equivale a la de un foco emisor que se desplaza de manera errática expandiendo los tóxicos allá por donde vaga. La tendencia de las Babosas es, por lo general, buscar residuos similares a los que la formaron para “alimentarse” (más bien se trata de la absorción de dichas sustancias a través del propio cuerpo); una vez ingerido el residuo, una serie de procesos químicos y de filtrado lo descompondrán en distintas sustancias; las útiles pasarán a formar parte del manto (y, por tanto, producirán su crecimiento) mientras que el resto serán expulsadas a modo de secreciones semilíquidas de aspecto aceitoso comúnmente denominadas “Baba”. Esta “Baba” es un conjunto de sustancias sólidas y gaseosas disueltas en un medio líquido que, con el tiempo, terminarán por separase mediante precipitación y volatilización (respectivamente); cuando esto sucede sobre el manto de la Babosa, es habitual que los precipitados se acumulen en sus diversos pliegues, formando motas sólidas que salpican su cuerpo; si esta alcanza cierta longevidad, dichas estructuras pueden llegar unirse en una única, conocida habitualmente como “Caparazón de Baba”. Dependiendo de la Raza que lo produjo, estos Caparazones pueden contener minerales exóticos y poco frecuentes en la naturaleza. Respecto al resto de Ramas, las Babosas poseen muy baja Mutabilidad, por lo que es infrecuente el salto de Raza a Sub-razas por adaptación, siendo más típicas las Mutaciones repentinas producidas por la ingesta errónea de algún residuo fuera de la dieta habitual; es por ello que el desarrollo de una población de Babosas está determinado, casi en su totalidad, por las condiciones iniciales dadas en su proceso de formación.
Colibríes

Coli-Daga
– Pequeños Monstruos voladores con rasgos mixtos de ave e insecto. Sus cuerpos son ovalados y muy aerodinámicos, terminados en largas colas ligeras que les otorgan estabilidad en el aire. De manera general, poseen un par de grandes alas (aunque hay Razas dotadas de uno o dos pares extra de alas secundarias) con gran capacidad de batido, llegando a superar los 100 por segundo. Sus cabezas redondeadas terminan en férreos picos de varias veces su tamaño (superando en longitud al resto del cuerpo en el caso de algunas Razas). Esta peculiar morfología les permite alcanzar elevadas velocidades, convirtiéndoles en los Monstruos voladores más letales. Aparecen en cualquier ecosistema en el que irrumpan especies invasoras, segando a todo Viviente que se les ponga a tiro. Cuando aparecen en un lugar se convierten en una plaga difícil de erradicar, pues su población no sufre merma al restaurarse el equilibrio del ecosistema, al contrario de lo que sucede con la mayoría de Ramas.
Diablillos

Imp-Ío
– De origen incierto, su morfología y hábitos han dado lugar a leyendas y supersticiones de toda índole; muchas de ellas los relacionan con malvadas entidades del “Más Allá” o afirman que se tratan de las almas errantes de hombres humanos que, en tiempos inmemoriales, pecaron contra los dioses al beber la sangre de un Dragón semidivino, viéndose condenados a vagar bajo esta horrible apariencia. Durante mucho tiempo se llegó a pensar de forma errónea que en verdad se trataban de fenómenos meteorológicos desconocidos, mas un encuentro cercano con cualquier ejemplar descarta tal hipótesis. Sea cual sea su origen, se trata de Monstruos de apariencia un tanto etérea, con cuerpos en forma de orbe compuestos por una fina membrana dérmica que envuelve un interior de materia exótica, cuyo estado parece encontrarse a medio camino entre un gas en combustión y plasma; a esta anómala sustancia se le llama coloquialmente “Llamas”. Estas “Llamas” tienen propiedades diferentes según la Raza de Diablillo que las produzca, y es común que ataquen a sus víctimas mediante su exhalación, provocando en ellas desde necrosis de la zona afectada a rápidas combustiones, entre otros efectos. Además del Orbe y las “Llamas”, la mayoría de Razas presenta diversos apéndices defensivos a modo de miembros articulados, caparazones, etc. Suelen desplazarse flotando mediante cambios de densidad y movimientos dérmicos, a excepción de unas pocas Sub-razas que han perdido dicha habilidad por el peso de sus apéndices.
Espinosos

Sauru-Spina
– Rama de Monstruos con mayores diferencias de tamaño entre sus distintas Razas. Se caracterizan por poseer pieles viscosas de gran adherencia o partes recubiertas de apéndices ganchudos que emplean para adherir o enredar todo tipo de materiales afilados a modo de revestimiento defensivo. Se manifiestan en lugares donde abundan desperdicios sólidos, como cementerios animales, bosques muertos o quemados, vertederos o ruinas. Debido a su negligencia al sustraer materiales, su particular reciclaje sólo lleva a aumentar la inestabilidad de las estructuras saqueadas. Esto, sumado a su agresividad y carácter territorial, hace que las zonas colonizadas por estos Monstruos sean de difícil recuperación.
Hadas

X-Ana
– Monstruos de origen incierto, su morfología y hábitos han dado lugar a un amplio número de leyendas y supersticiones, entre las que se encuentra la creencia de que se tratan de mujeres humanas malditas por sus pecados, que fueron transformadas por beber la sangre de un antiguo Dragón mítico o, incluso, que se tratan de experimentos de hibridación con humanos orquestados por presuntos Arcontes Fanubrianos. Especulaciones aparte, las Hadas presentan características ofídicas. Segregan toxinas de gran intensidad que pueden provocar desde alucinaciones y fiebres hasta necrosis y muerte con el simple roce de su piel. Incluso su sangre es venenosa, produciendo un cuadro de dolencias crónicas vinculadas al vampirismo (razón por la que muchos insensatos buscan consumir esta sustancia aún a costa de su vida en el mejor de los casos, o con éxito en el peor). Son Monstruos muy territoriales y expertos cazadores que matan a todo Viviente que encuentran ya sea por alimento o mero placer, llegando a torturar a sus presas de manera cruel. Viciados al juego sucio y las malas artes, rara vez atacan de frente, prefiriendo el empleo de trampas y las emboscadas por la espalda.
Esta Rama de Monstruos presenta dimorfismo en la mayoría de Razas y Sub-razas; estas dos formas son llamadas “No Degenerada” y “Degenerada”:
·) La forma “No Degenerada” presenta morfología humanoide, principalmente cabeza y rostro humano y, en la mayoría de ocasiones, extremidades superiores.
·) La forma “Degenerada” presenta únicamente rasgos de ofidio, con escasa o nula apariencia humanoide.
A día de hoy se sospecha que, dentro de cada Raza, los individuos que presentan forma “No Degenerada” son más jóvenes que aquellos con forma “Degenerada” (más débiles y con menor raciocinio), mas faltan datos que verifiquen esta hipótesis, así como para determinar los mecanismos de metamorfosis entre una y otra forma.
Lobos

Can-Ino
– Rama de Monstruos ampliamente documentada y de registros más antiguos. Poseen principalmente rasgos tanto félidos como cánidos, aunque pueden presentar características mixtas de muy diversas especies animales. Son cuadrúpedos, con cuerpos ligeros pero musculosos, cuyas articulaciones están perfeccionadas para moverse con gran velocidad y sigilo. Sus garras y dentaduras suelen ser prominentes, de gran potencia en zarpazo y mordida, y dotadas de cierta retractilidad (garras, colmillos o ambos) en el caso de algunas Razas. Los Monstruos de esta Rama presentan una elevada Mutabilidad, por lo que un individuo que cambie su residencia y/o dieta desarrollará, tarde o temprano, características diferentes a las de su Raza original, dando lugar a una nueva Sub-raza o Mutación. Tanto carroñeros como cazadores, su aparición está estrechamente relacionada con la sobreexplotación de los recursos naturales de un lugar, ya sea por actividades de ataque directo a los Vivientes (caza, deforestación) como por modificaciones en el terreno (explotación minera, ganadería, adaptación para cultivos, etc.); una vez aparecen, su voracidad dará la puntilla al maltrecho ecosistema, eliminando toda la población animal presente en la zona.
Octópodos

Cala-Jardín
– Monstruos de cuerpos ovalados dotados de múltiples brazos (generalmente ocho). Según la Raza, pueden presentar o no exoesqueleto de manera total o parcial (siendo la pérdida completa de exoesqueleto más habitual de las Sub-razas y Mutaciones que de las Razas “puras”). En los ejemplares con “brazos desnudos” (es decir, libres de exoesqueleto), estos adquieren una apariencia tentacular, mientras que los “brazos vestidos” presentan articulaciones propias del exoesqueleto. Los Monstruos de esta Rama poseen glándulas capaces de generar y almacenar fluidos que emplean como arma contra presas y amenazas o como forma de marcar territorio; estos fluidos causan diferentes efectos en las presas y el entorno, dependiendo del tipo de Octópodo del que procedan y van desde sustancias levemente urticantes hasta ácidos altamente corrosivos. La aparición de Octópodos se desencadena en ecosistemas en los que se esté produciendo un exceso de vegetación drástico seguido de la caída de población animal y, una vez entran en escena, eliminarán en poco tiempo a toda criatura animal que permanezca en el lugar.
Rapaces

Uro-Pato
– Monstruos voladores de enorme envergadura apodados como “Terror de los cielos”. Presentan una Mutabilidad moderada, adaptándose al tipo de potenciales presas en el entorno. Suelen aparecer en ecosistemas con superpoblación animal, alzándose como los amos de la zona; su voracidad les lleva a dar caza a todo animal en la zona hasta que no quede presa que engullir, momento en que abandonarán el lugar en busca de nuevas áreas que devastar.
Religiosas

Mantis-Caotita
– El origen de estos Monstruos es todo un misterio, y más misteriosa aún es su conducta; estos no cazan o matan de la manera a la que acostumbran otras Ramas sino que parecen interpretar elaborados (y terribles) rituales que recuerdan a algún tipo de ceremonia de sacrificio u ofrenda. No es de extrañar que hayan nacido toda suerte de explicaciones sobre su presunto origen desde tiempos antiguos, siendo vistos como demonios venidos de los infiernos para castigar los pecados de la gente, hasta teorías más modernas que pretenden ver la figura de hipotéticos Arcontes Fanubrianos que, abandonados a su suerte por sus congéneres debido a motivos desconocidos, han terminado involucionando en estas formas. Sea cierto o no, esta Rama es una de las más agresivas, Monstruos de elevada intolerancia que no dudan en eliminar a todo el diferente, llegando a exterminar incluso a clanes enteros de sus “primos” de otras Razas. Su Índice de Mutabilidad es prácticamente nulo, siendo muy raro los saltos de Raza a Sub-raza entre sus miembros e, incluso si se llegasen a producir, lo más probable es que estos ejemplares no viviesen mucho en manos de sus propios hermanos. Respecto a su morfología, se trata de Monstruos de tamaño variable, con cuerpos esbeltos recubiertos en su totalidad por exoesqueleto quitinoso; suelen presentar dos pares de patas inferiores (aunque se conocen razas con pares extra o incluso carentes de estas) y dos patas superiores raptoriales muy desarrolladas, terminadas en grandes apéndices filosos comúnmente denominados “Guadañas” (por su estrecho parecido con el instrumento de labranza). Suelen presentar alas, aunque vestigiales en la mayoría de Razas.
Zancudas

Coca-Struz
– Rama de Monstruos bípedos cuyos ejemplares poseen largas y poderosas extremidades que les permite cruzar amplias zonas en poco tiempo. Adaptadas para desplazarse por todo tipo de terreno, su aparición está ligada a ecosistemas cuyos relieves han sufrido alteraciones bruscas (derrumbes y formación de grietas por terremotos, erupciones, inundaciones, etc). Poseen una apariencia exterior que varía mucho de una Raza a otra, siendo las mayores diferencias la piel (peluda, emplumada, escamosa o desnuda) y la presencia o no de largos cuellos; estas características suelen modificarse cuando el ejemplar en cuestión cambia de hábitat, adaptándose rápidamente al nuevo y modificando su apariencia en pocos días. Los Monstruos de esta Rama son tranquilos y no muy agresivos mientras no se les moleste ni se invada su espacio.